sábado, 21 de enero de 2023

El buenazo de Virgilio

Taller de literatura 2022-05-11


Base del trabajo


El protagonista de la historia es la persona más buena y agradable que quepa imaginar. 

El narrador le odia con hirviente pasión.


TÍTULO:  “El bueno de Virgilio, síiii,,,,, ése, el de los ojos saltones”


Este tipo de personajes, aparentemente tan inocentes, son una auténtica lacra, un peligro para la sociedad, un elemento desestabilizador de la convivencia, ¡sí sí!, hablamos de las mismas personas, esas personas ”buenas” y “agradables”, y lo digo y lo escribo entrecomillado, que sin darse cuenta van sembrando conflictos a su alrededor de la forma más inocente. Pero permítanme contarles uno de mis casos, exactamente el primero que recuerdo:


Ha transcurrido toda una vida desde que nos conocimos por primera vez, ¿qué año sería?, ¡ah, sí!, me doy perfectamente cuenta porque el profesor, sólo había un profesor por clase y para cada curso que nos daba todas las materias,  nos mandó que escribiéramos lo que él nos leía de un libro con el objeto de calificar la corrección ortográfica del alumnado; Redacción, creo que se llamaba; en el encabezamiento puse incorrectamente el año anterior, 1965, en lugar del correcto, 1966, y entonces me dio por hacer cálculos sobre los años que me quedaban hasta el año 2.000, o el año en que haría el Servicio Militar, que si con cuántos años me casaría, si la niña con quien me casaría sería Carmencita… Pues bien, estaba en esas cábalas cuando recibí un capón en el coco proporcionado por nuestro idílico e ilustre profesor que, una vez ejecutada la acción elevó la voz: “Virgilio, mira desde cuando lleva dormido y redáctale lo que le falte, que no te copie y que se dé prisa en escribirlo ese mequetrefe que tienes por compañero, ¿porque supongo que querréis salir al recreo?, un “siiiií” generalizado se oyó por parte de los presentes que callaron nada más oír un nuevo golpe de la vara encima de un pupitre. ¡Silencio!, “a ver si tengo que decir las cosas de otra forma”. Mientras tanto Virgilio había volteado su cuaderno hacia mí para que pudiera leerlo y copiarlo sin faltas, algo que le agradecí en el alma, pues la ortografía no era el fuerte de un servidor, y me presento, mi nombre es Emiliano, el antagonista de Virgilio, personajes principales y sin los cuales no se sustentaría esta historia, hago un pequeño resumen por si alguien hubiera perdido el hilo, ¿qué quién era Emiliano?, pues servidor, ¿quién si no?, el antagonista del que fuera número uno en todo: Virgilio, quien hiciera lo que hiciera todo le salía bien, algo que le venía de natural, no lo hacía a drede, nada de premeditado, vamos, que no había aparentemente ninguna malicia. Yo, después de agradecerle la iniciativa de voltearme el cuaderno me volví a sumir en mis pensamientos: ¡Qué canción más chula había oído esta mañana, algo así como “si lovs you yeeee yeeeee yeeee”, creo que son los Bitles, hay que ver qué majos son, y en ese momento noto un zarandeo en mi hombro izquierdo de Virgilio quien me dice por lo bajinis: “no te duermas que te está mirando”, no hace falta aclarar quién, y efectivamente, gracias al aviso oportuno me salvé de un nuevo coscorrón en el mismo día y mismo profesor, récord que no deseaba. Y es que Virgilio era de natural encantador, por eso era el más apreciado del curso por parte de los profesores, y conforme ascendía su buena fama ente los profes, se incrementaba los celos, la cochina envidia, la frustración, la … lo que sea, por parte de todo el alumnado, aunque creo que particularmente yo saqué ventaja a todos, el que más ojeriza le tenía, y si no esperad a conocer estas pequeñas historias.


El mismo día de los capones a la salida de clase íbamos Virgilio y yo a nuestra casa juntos, que entonces no había miedo de que nos secuestraran, y los dos nos fijamos en Marita, siempre tan despistada, cruzaba la calle mirando para la derecha en vez de la izquierdazoda,  si lo hubiera hecho correctamente se habría percatado de que un 600 iba a toda pastilla, no pudiendo frenar a tiempo para impedir el atropello de Marita. Corrí hacia ella y cuando llegué a ella decía cosas muy raras, nada extraño por otra parte, ella era así, y supongo que mi actuación posterior lo habría visto en alguna película, el caso es que grité: “está bien, pero habría que llevarla al hospital rápidamente”, en eso apareció Virgilio envuelto en una aureola, algo así como el traje de superman, ordenando, sí señor, como lo digo: ordenando que el mismo vehículo que había atropellado a Marita la llevase al hospital, que no se podía perder más tiempo, y se hizo todo en un pis-pas, unos para un lado, otros para otro, y yo me quedé alelado dando cuenta a todo el que me peguntaba sobre lo que había pasado, incluso a don Felipe, el profesor de los coscorrones. Yo estaba muy satisfecho por mi actuación, pero he aquí que al día siguiente, y en primera página del diario local, aparece una fotografía en primer plano de Virgilio, y una comentario algo así como “alumno aventajado salva de la muerte con su actuación a una compañera atropellada”, y luego todo era ensalzar la figura del primero olvidando la labor efectuada por un servidor, la indignación fue tremenda, y más cuando pude ver que el artículo periodístico estaba firmado por don Felipe. 


Este es el recuerdo de mi primera frustración, yo sólo pedía que se me pusiera al nivel que correspondiera, pero que no se olvidaran que la iniciativa fue mía. Hasta la misma Marita lo comentó: no dicen nada de tí y fuiste quien me salvaste, lo recuerdo perfectamente. Estuve sin hablar con Virgilio toda la tarde, y a la mañana siguiente, notando él que estaba mosqueado por el tema de Marita, sacó una barra de regaliz para sellar nuestra amistad  que tendría el mismo derrotero que este primer recuerdo, pero para ser nuestra primera historia por esta vez no voy a extenderme demasiado, y pongo punto y aparte a este capítulo con el firme juramento de continuar en nuevas y próximas aventuras deeee... el buenazo de Virgilio.


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miércoles, 18 de enero de 2023

Vocación



Fuencisla, mi madre, tenía la manía de leer todo tipo de panfletos excepto libros: anuncios de los autobuses, la carta entera de los restaurantes, vallas publicitarias...  si no tenía tapas le interesaba. Así que cuando encontró una carta en el cajón de la mesita que no iba dirigida a ella, en contra de su criterio habitual, la leyó, “¿Qué importa si la leo?, se decía, James no tiene nada que ocultar”, fue lo que pensó. Pero algo se movió dentro de su espíritu al acabar que hizo que guardara la carta nuevamente en el cajón cuando la terminó y para tranquilizar su espíritu anduvo de habitación en habitación por la inmensa casa vacía, hablando sola. Volvió a sacar la carta, la releyó y la volvió a leer de nuevo un sinfín de veces, hasta que, movida por un engranaje interno se levantó de la silla en donde estaba sentada  salió disparada de casa, sin ponerse el abrigo ni cerrar la puerta con llave, bajó los escalones y se dirigió a la iglesia al final de la calle.


Estaba como abstraída, ensimismada en sus propios pensamientos, sin preocuparse por cómo iba vestida, su atuendo de andar por casa, sin peinar, sin pintarse un poco la cara, despreocupada por esas posibles habladurías, ese “qué dirán” tan fácil de poner en marcha nada más que algo o alguien se salía de la norma habitual.  Fuencisla lo sabía, pero aún y con esas no se arredró un momento, su familia era lo primero y bien podía aguantar cualquier tipo de cuchicheo, ya taparía la boca a quien fuera cómo así había sucedido en otras ocasiones. Cruzó el umbral de la iglesia cuyo interior estaba tremendamente oscuro lo que le produjo un momento de ceguera total que la obligó a pararse. Recuperada la visión dirigió la vista hacia el confesionario en donde detectó un grupo de mujeres a la espera de confesarse, ningún hombre, éstos parecían más interesados en confesarse entre ellos en el bar jugando al dominó o al mus.


Cuando dio la absolución a la mujer que se confesaba salió del confesionario el padre Elpidio, que así se llama el sacerdote, quien se disculpó ante el grupo de mujeres pendientes de confesar, “es la hora del rosario y luego la misa, si os parece dejamos la confesión para mañana, además, si ustedes son unas santas que ya tienen el Cielo ganado”, que acompañó con una sonrisa ciertamente seductora y correspondida por las mujeres, que celebraron la broma.


Fuencisla, que vio la escena desde el dintel de la puerta, . No ha cambiado en nada el jodío, pensó. Mientras otros curas engordaban Elpidio se mantenía en su peso, ese culito le ponía a Fuencisla a tope; mientras otros curas parecían envejecer Elpidio rejuvenecía, mientras todos perdían el pelo, Elpidio lo tenía intacto, ni la tonsura se le notaba ¿será cierto aquello de vender el alma al diablo, o será el elixir de la eterna juventud que lo tiene escondido en alguno de los recovecos de la iglesia, que no son pocos?.  a Fuencisla se le cambió la cara y pensó “este muchacho no ha cambiado en nada desde que llegó ya para 30 años para hacerse cargo de la iglesia, y así poder sustituir al padre Remigio, por aquella época ya medio ciego.


Elpidio estaba realmente fatigado con tanta confesión, pero le gustaba, sabía que su labor era más de ayuda psicológica que de reparar dudas religiosas, tenía la puerta del templo abierta para orearlo, y en un determinado momento fue mirar hacia la puerta cuando vio recortarse el perfil de Fuencisla, el Sol le daba en la espalda proyectando su sombra hacia el interior del recinto sagrado, parecía una diosa griega en busca de su tributo. ¿Cuanto tiempo hace desde que sus existencias se cruzaron?. Elpidio no venía convencido, estuvo en un tris de colgar los hábitos y más desde que le enviaron a cubrir la baja del padre Remigio que veía que cada día que pasaba era un dolor más o una enfermedad a mayores, por eso se alegró tanto al ver a su substituto bajar del autobús, sabía que era un buen fichaje para el pueblo. Después de saludarse efusivamente Elpidio vio una chiquilla que con una habilidad y fortaleza pasmosa, sacó del autobús las pertenencias de él, y con una pequeña reverencia saludó al joven sacerdote para darse inmediatamente la vuelta y tomar dirección a la casa del cura. ¿Cómo olvidar ese momento?, algo pasó en su corazón y en su mente que puso el contador a cero.


  • ¿Qué estás pensado, alelao?, los dos se habían aproximado peligrosamente el uno al otro, a Elpidio no le gustaban las distancias cortas, pero el placer de contemplarla era más fuerte que cualquier otra consideración.
  • Fuencisla, por favor. Cuando no estemos solos trátame como “padre”, ya sabes que enseguida, empiezan las habladurías. 
  • De empezar las habladurías nada, será en todo caso continuación de las que vienen existiendo desde que nos vieron juntos por primera vez.
  • Ya ves Fuencisla que la gente no es mala, tú lo sabes, sólo habla por no estar callada sin darse cuenta del daño que hacen muchas veces. Pero al grano, acércate a la sacristía y ayúdame a ponerme los ropajes . Últimamente pareces enfadada conmigo, ¿es verdad?
  • Toma lee esto, y le entregó la carta a Elpidio quien nada más verlo supo de qué iba la cosa.
  • Me imaginaba que esto podía pasar. Varias veces James me ha comentado sus intenciones de abrazar el sacerdocio, y aunque yo le he dado largas para que se lo pensara mejor, parece que la cosa va en serio, y esto podría desbaratar nuestros proyectos de convivencia, o al menos así lo entiendo yo.
  • Explícate mejor y no me andes con zalamerías que tienes que salir a rezar el rosario.
  • James es nuestro hijo, y no quiero que sea cura al igual que tú, quiero verle casado, feliz y con muchos hijos a su alrededor, aunque esta será una decisión que tiene que tomar él personalmente, pues es su vida.
  • ¿Y dónde entro yo en esta ecuación? -pregunto Fuencisla.
  • Dios proveerá, contestó Elpidio, pero tendrá que ser en otro momento -robando en ese instante un beso inocente a Fuencisla. Mañana nos vemos antes de la misa de 10:00 y vemos que  podemos ir haciendo, aunque hazte a la idea que sea la que sea la decisión que tomemos nos obligará a ceder a todos por algún lado. Ahora colocamé por favor todos estos ropajes y ve para casa, no te quedes a rezar el rosario, no quiero que nos vean más tiempo juntos por hoy.



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domingo, 18 de junio de 2017

Castilla: ¿qué hacemos con nuestros pueblos?


Hay que ver lo que son las cosas. Buscando por internet mi árbol genealógico me encuentro con que mi abuelo materno era natural de Villacreces, pequeño pueblo de la provincia de Valladolid actualmente despoblado, no existiendo más que ruinas, salvo una torre mudéjar que como no se la cuide no tardará a pasar a formar parte del resto de las ruinas.



Esto me llevó a pensar: ¿y no se puede hacer nada por recuperar este pueblo de alguna manera?. Yo no me resisto a pensar que tengamos que resignarnos.


Vayamos al inicio.

En Castilla tenemos un problema muy importante: la despoblación, queramos o no producida como consecuencia de unas políticas zafias que impulsaron la focalización de la industria en cuatro grandes núcleos, lo que obviamente produjo un incremento de la riqueza de esos núcleos industriales y un empobrecimiento del resto, pues no deja de ser la riqueza una especie de vasos comunicantes, con todo lo que conlleva, puestos de trabajo principalmente, en su mayor parte procedentes de esas zonas despobladas al negarles, al menos, la industrialización de sus propios productos.

Pero no voy a ir por ese camino, la realidad es que esa despoblación está dejando un montón de pueblos en precario, sin apenas población, totalmente dependientes al carecer prácticamente de servicios,  problema para el que hay que buscar solución inmediata y afrontarlo de alguna manera.

No tengo ningún reparo en lanzar de momento un par de ideas, más o menos utópicas, que debidamente discutidas creo que podrían revertir esta despoblación a la par de generar mayor riqueza y alegría.

Reconversión de pueblos en urbanizaciones

Al estilo de las urbanizaciones se cerraría todo el pueblo para que sólo se pudiera entrar por una puerta principal debidamente controlada.

En el interior los chalets se harían imitando la arquitectura de la zona, pero obviamente con todas las comodidades.

El ayuntamiento sería algo así como la comunidad de vecinos.

En función del número de habitantes que pudiera llegar a tener podría tener diversos servicios en comunidad como el agua caliente, la calefacción, zona de actividades al aire libre y cerradas, la guardería, colegio infantil, servicio médico y otras que en este momento no puedo concretar.

Todos los elementos históricos (iglesia, casonas o lo que fuera), se mantendrían, pero del resto del pueblo se haría un reestructuración en profundidad que lo hiciera más práctico (calles más anchas debidamente asfaltadas, por ejemplo).

Pueblos “tutelados”

La población está cada vez más avejentada, por lo que habría que buscar primeramente que estuvieran bien atendidos los que no tuvieran movilidad o con estado de salud delicado, y por el otro lado aquellos con movilidad suficiente.

Estos pueblos “tutelados” actuarían como una gran residencia para mayores.

Al igual que en el caso de las poblaciones reconvertidas a urbanizaciones tendrían la ventaja de que los servicios serían comunes: agua caliente, calefacción, servicios médicos, zonas de actividades tanto cerradas como al aire libre, etcétera.

Aquellos sin movilidad o con estado de salud delicado tendrían el mismo cuidado que en cualquier otra residencia, con la ventaja de estar en el campo, sin ruidos, sin polución, en un entorno más natural en definitiva, por lo que estarían más beneficiados.

Y principalmente el beneficio lo tendrían aquellos con movilidad, que tendrían la posibilidad de incrementar sus actividades, que bien podrían ser ayudar a sus compañeros, o bien acudir a la zona de lectura, internet, pintura, billar…, o bien al aire libre, en donde podrían ejercer todo tipo de actividades al aire libre o bien producir en determinadas áreas perfectamente delimitadas frutas y verduras, o simplemente flores, frutas y verduras para consumo propio, que podría llegar a la autosuficiencia, o bien intercambio con otros productos de otros pueblos.


A mi no me parece utópico, costoso quizás, pero no demasiado, todo es cosa de empezar.

Dejo un par de videos que he pillado por YouTube de Villacreces, uno desde el suelo y otro desde el aire. A mi me han gustado:











lunes, 12 de junio de 2017

De sendas y ferrocarriles

Se encontraba bien, muy bien, extrañamente bien, inusualmente bien, pensaba. Sabía que todos se habían acostado pronto después de una soberbia cena para compensar calorías perdidas después de un día agotador.

¿A quién se le ocurrió?, bueno, da igual quien hubiera sido, el caso es que había tenido una gran idea, un extraordinario acierto pasar el fin de semana en el Burgo de Osma.

El objetivo principal era recorrer todo el Cañón del Río Lobos en su totalidad, ¿20, 25, 30 kilómetros?, ¡qué más da!, nadie lo sabía con exactitud, todos se limitaron a andar y a andar con la boca abierta. No defraudó a nadie, era un espectáculo impresionante. Ante estas maravillas de la naturaleza uno se siente extraño, casi más como un invasor que como un turista, a quien le acompañan enormes paredones de tierra durante todo el recorrido, paredones en donde se protegen la distinta flora, fauna y aves en general.

El hotel en donde se alojaron en El Burgo de Osma no era cosa del otro mundo, pero estaba limpio y no escatimaba en calefacción, pues a pesar de ser mayo las noches en esta zona son frías.

Tenía que fijarse en el colchón, era extraordinario, le acogía, le envolvía y sólo faltaba que le acunara, era una sensación especial, no quería despertarse por temor a perderla.

Un ruido iba in crescendo conforme se acercaba lo que fuera que fuese lo que lo producía. Por las voces y el ruido de llantas sobre la tierra no tardaron en adivinar que era un grupo de ciclistas que se acercaban a toda velocidad.

  • Será mejor que nos arrimemos al riachuelo para dejarles el mayor espacio libre.

La cabeza del pelotón les vió perfectamente, pero al final iban un par de ellos conversando, que sintiéndose protegidos por los compañeros de adelante no se percataron que había unos paseantes a su derecha, a uno de los cuales no pudieron esquivar empujándole al riachuelo …..

  • ¡Mierda, que me meo!.

Se levantó a la carrera llegando justo a tiempo al inodoro.

  • ¡¡¡Puf!!!. Por un pelo. Menudo sueño, parecía tan real.

Una vez acostado nuevamente, se percató que, contrariamente a lo habitual, recordaba el sueño casi en su totalidad, y por eso pudo darse cuenta que prácticamente se correspondía con hechos o sensaciones de la tarde anterior.

Esa paz al contemplar el paisaje era muy similar a la que disfrutaba poco antes de ser lanzado al riachuelo por los ciclistas. Grupos con los que se había encontrado a lo largo de toda la caminata, pero con los que no hubo percance alguno afortunadamente.

Recordó sus primeros años de senderista, principalmente el primer paseo: “la senda del Oso”, y casi sin querer, le vino a la memoria las enormes similitudes entre esta senda y la línea de ferrocarril, actualmente abandonada, que le había acompañado durante todo el viaje desde que salió de Valladolid: la línea de ferrocarril Valladolid-Ariza.

Tumbado en la cama con las manos bajo la nuca, en lo que recuperaba el sueño, pensó:
  • ¡¡¡¡Pues no sería tan mala idea reconvertir esta línea en una senda biciturística senderista!!!!. Otra cosa es tocar los palillos para que alguien con suficiente entidad y autoridad pueda moverlo. Seria darle un poco más de forma. Recordemos las paradas que tiene:
Sale de Valladolid y al poco se integra en Laguna de Duero, los primeros tres kilómetros los utiliza la factoría de Fasa Renault, pero luego está totalmente libre para hacer un paseo estupendo que sirva de pulmón a Valladolid, o ruta de desconexión para trabajadores que residan en Laguna y decidan ir a trabajar en bicicleta.

Y prácticamente podría continuar hasta la siguiente parada, Tudela de Duero. Aquí serían 12 kilómetros más, pero a cambio el terreno es llano, perfecto para marchas. ¿Y qué me dicen del meandro que hace el río Duero en Tudela de idem?, un auténtico espectáculo.

La línea continúa hasta Traspinedo, pueblo del siglo XIV que por su proximidad a Valladolid está sumando cada día más habitantes. Esto estaría en el kilómetro 26 desde el inicio y sólo 7 kilómetros desde Tudela.

Algo parecido pasa con la siguiente parada: Sardón de Duero, zona con abundante agua que agradecen sus regadíos, viñedos, plantaciones y árboles en general. Desde aquí son unos 31 kilómetros hasta Valladolid. Treinta kilómetros en bici puede ser una media hora, así que sería perfecto para aquellos que optaran por tener su residencia en esta zona y trabajar en la capital. Una alternativa a la carretera nacional y desde luego muy saludable.

Llegamos a Quintanilla de Onésimo, antes Quintanilla de Abajo, anteriormente “de Yuso” y antes “de Duero”. Aunque el núcleo actual de la población data del siglo XI, existen indicios en esta zona de la Edad del Bronce. El retablo de la iglesia, San Millán, renacentista del siglo XVI, es de la escuela palentina. Estamos ya a 38 kilómetros de Valladolid y 7 de Traspinedo.

La siguiente parada, Quintanilla de Arriba, está casi 13 kilómetros más. Pueblo típico castellano de menor importancia que su homónimo anterior.

Ocho kilómetros más y ya nos encontramos con Peñafiel, ¿qué decir que no se sepa de esta magnífica villa con su imponente castillo, sus calles y su plaza Mayor?. Su origen se remonta a épocas prehistóricas (existen restos de asentamientos vacceos), pero es a principios del siglo X cuando es repoblado y reconquistado.

Bocos de Duero está a 6 kilómetros más, lo que totalizan ya 64 desde el inicio. Es un municipio pequeño en el extremo más oriental de Valladolid. Actualmente su población no supera los 60 habitantes, pero su historia es enorme, no estaría de más hacer algún tipo de centro de interpretación que diera a conocer no sólo su historia, sino la zona en sí.

Y llegamos a otra gran plaza: Roa de Duero, ya en la provincia de Burgos, a 80 kilómetros de Valladolid aunque sólo 14 de Bocos. Hay quien dice que puede tratarse de la antigua Rauda romana, y de hecho por aquí pasa una antigua calzada romana que iba de Clunia a Astorga, situada sobre un espolón asomado al río Duero que domina todo el paisaje.

La siguiente estación, a tan sólo cuatro kilómetros, es Berlangas de Roa, que se caracteriza por su gran número de fuentes y manantiales.

Continuamos ruta por el sur de Burgos para llegar a Castrillo de la Vega, a 90 kilómetros del inicio de la línea y sólo ocho de Berlangas. Se trata de villa fundada a principios del siglo X para asentamiento de los nuevos terrenos conquistados. Aparte de su iglesia de Santiago el Mayor, destaca el puente medieval de San Roque.

Y llegamos a la localidad más importante de toda la línea, Aranda de Duero, a 99 kilómetros desde el inicio y a 8 de la anterior parada. Esta ciudad merece un capítulo aparte por su enorme historia. De momento sólo destacar su proximidad a la ciudad romana de Clunia Sulpicia.

Pasados 18 kilómetros llegamos a La Vid. Este es un pueblo nuevo, fue construído a finales de los 50 para acoger a los vecinos de Linares del Arroyo, pueblo de Segovia que fue inundado por la presa de Linares. Imprescindible visitar el Monasterio de Santa María de la Vid, fundado en el siglo XII y con un sin fin de sorpresas en su interior.

Siguiente parada Zuzones, a tan sólo un kilómetro de La Vid. Sólo la panorámica desde el cerro de “El Otero” justifica la parada en este pueblo.

Otros siete kilómetros más y llegamos a Langa de Duero, punto kilométrico 125, ya en la provincia de Soria. La que fuera Segontia Lanka, ciudad celtíbero-romana, es un vivo recuerdo de la historia de nuestro pais, ha pasado por todos los avatares posibles: celtibérica, arévaca, romana, musulmana, cristiana, siendo nombrada en numerosos escritos de la antigüedad. Sólo por ésto ya vale la pena entrenerse en sus calles y paisajes.

Dieciocho kilómetros más para llegar a San Esteban de Gormaz. El pueblo está declarado conjunto histórico artístico. Imposible decir más, ni menos, en tan pocas palabras.

Llegamos al kilómetro 152, estación de Osma-La Rasa. Osma fue la antigua ciudad arévaca de Uxama Argaela, que también subsistió todas las invasiones, transformándose convenientemente y dejando extraordinarios vestigios que obligatoriamente hay que ver o pasear según el caso. La Rasa es un pueblo nuevo como consecuencia de recoger la estación de tren.

Quintanas de Gormaz, a 13 kilómetros de la anterior parada. Municipio muy venido a menos y que siempre estuvo ligado a Gormaz. Su entorno natural, incluido en Red Natura 2000, es inenarrable. Por cierto, no hay que dejar de visitar las antiguas escuelas.

Y llegamos a Berlanga de Duero, a siete kilómetros más, lo que totaliza ya 172 desde el inicio. Para esta villa necesitamos al menos todo un día para empaparnos de la enorme historia que tiene (Castillo, Palacio de los Marqueses de Berlanga, Rollo castellano, Colegiata de Santa María del Mercado, Murallas, puertas de acceso …..).

Rebollo de Duero es la siguiente parada, 13 kilómetros, es una pequeña población con pocos habitantes, bordeada por el norte por el río Duero.

Barca y Matute, en el kilómetro 196’6, que da servicio a las poblaciones de Barca, pequeña localidad con rollo de justicia declarado bien protegido por la Junta, y otra localidad menor, Matute de Almazán.

Seis kilómetros más y llegamos a la villa de Almazán, otra ciudad que siempre ha estado ahí desde el principio de los tiempos, histórica como la que más y un patrimonio desbordante. Como curiosidad decir que durante la guerra de la Independencia fue incendiada por los franceses en el año 1810 por la gran resistencia que les hicieron, sólo con 1.600 hombres. ¿Porqué todavía no se ha hecho una película de este hecho?.

Otros 6 kilómetros y llegamos a Coscurita, total 209’3 kilómetros. Otro pueblo venido a menos, aunque no por ello menos interesante de pasear y conocer.

En el kilómetro 215’6 nos encontramos con Morón de Almazán. Si no has oido hablar de esta localidad te sorprenderá por su inesperada riqueza patrimonial histórica: Plaza Mayor con la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, rollo de Justicia, Palacio renacentista de los Mendoza …., una pena que esté despoblandose.

Alentisque es la siguiente estación a 5 km más, total 220’6. Otra pequeña localidad venida igualmente a menos. Tiene su encanto.

Chércoles 12 km más, en su término municipal pudieron existir varios poblados celtibéricos. Habría que estudiar la posibilidad de hacer un centro de interpretación de la zona para reclamo de turistas o senderistas en general.

Y final de trayecto, 254’2 kilómetros, Ariza, ya perteneciente a la provincia de Zaragoza, es la villa puerta de Castilla…., creo que me estoy quedando dormido…., ¡Uuuuaaaaahhh!, recorrer sus calles y entorno natural de esta villa injustamente olvidada, como todas las anteriores, es una maravilla.
  • Esto es un gran proyecto. Mañana mismo, durante el desayuno, suponiendo que me acuerde, pongo sobre el tapete este tema para ver qué se le ocurre a cada cual y qué podemos hacer, si es factible y tenemos la ocasión de entretenernos con esto un rato, o si todo lo contrario, es una locura que mejor no menear.
  • De cualquier forma y pase lo que pase, esto es una maravilla. ¡¡¡Diossssss..., pero qué guapa es mi tierra!!!!.
Y con este pensamiento se dió media vuelta para coger postura y nuevamente se durmió.



















miércoles, 7 de junio de 2017

Derecho natural - Relato de un no relato



Como digo en el epígrafe, esta vez no se trata de ningún relato, es un breve comentario sobre  la última novela que ha caído en mis manos, y que me ha resultado verdaderamente grata de leer.

La novela en cuestión ha salido recientemente, marzo/2017, y está escrita por Ignacio Martínez de Pisón, con un montón de novelas en su haber, la última, o más bien la anterior a la presente, del 2014: “La buena reputación”.

Se trata de un escritor joven, 1960, natural de Zaragoza, y al igual que otra mucha gente,  su familia tuvo que emigrar a otras zonas con mayor índice de trabajo, concretamente a Barcelona, donde reside prácticamente desde entonces. 

Y esto me lleva a dos puntos calientes: 

Uno: el de los residentes en Barcelona y por extensión al resto de la región, ¿son realmente tantos como dicen que son?, yo particularmente considero que la gran mayoría son extremeños, andaluces o procedentes de otras regiones, aunque en menor número. Parece como que se avergonzaran de sus orígenes y trataran de camuflarlos, cuando deberían enorgullecerse y conservar sus costumbres, su idiosincrasia particular.

Dos: industrialización. ¿Por qué está centrada en cuatro núcleos en España y no diversificada estratégicamente?.

Es obvio que si en Castilla-León tenemos cada año menos población es porque en su momento nuestros jóvenes tuvieron que emigrar por falta de trabajo, consecuencia de llevar la industria a esos núcleos, y todo ello por ese afán del gobierno por agradar a una parte de la población española en detrimento del resto, porque esto es igual que los vasos comunicantes, en lo que no me voy a meter ahora.

Antes de volver al tema principal, dejo este enlace a un artículo del periódico El Norte de Castilla de fecha 05-11-2016, titulado "las zancadillas que sufrió Renault",  referido a las barreras que se le puso hasta que por fin pudo ubicarse en Valladolid. Y esto no es más que una muestra de la realidad.

Está claro que los españoles no seremos iguales mientras uno tenga menos oportunidades que otro y por tanto se vea obligado a desatender su tierra, abandonar a su gente y emigrar.

Y volviendo a la novela.

Como decía antes, he pasado un buen rato leyendo esta novela; por simplificar diré que viene a ser una especie de Cuéntame, esa serie de TVE1, con otros protagonistas, diría más creibles, gente con otras particularidades, en el mismo momento político, pero en un barrio diferente, una ciudad diferente y hasta una Comunidad diferente.

Casi podríamos calificar la novela como de "familiar" o "generacional", en donde el hijo mayor de la familia nos va contando todos los entresijos esta familia tan particular, sus penas y también esos momentos de felicidad que sin duda tuvieron, de tal forma que es fácil identificarse con ellos, reconocernos nosotros mismos de alguna manera, y más en el caso de ser coetáneo del momento en donde se sitúa la acción, pues el trasfondo histórico es importante, que digamos centra el hilo argumental. Igualito que en Cuentamé.

Y para finalizar, ¿no creéis que sería un acierto que los micro ondas, además de las opciones que tienen para calentar o descongelar, tuvieran una opción para enfriar los platos demasiado calientes?.







martes, 30 de mayo de 2017

ABSTRACCIÓN



Juan, Paco, Javier, Jose, Agustín….. ¡qué curioso!, hoy ya cuatro años de la foto. Una foto sin más pretensiones que la de reflejar un momento especial, y sin pensarlo se ha convertido en toda una referencia: el final de una época feliz y el comienzo de otra repleta de incertidumbres. 

Ese día, en vez de citarnos para correr, Juan, con la excusa de ser su cumpleaños, tuvo la estupenda idea de invitarnos a unas raciones y unos vinos en un par de bares que había conocido por la zona, ambos con un encanto especial, no por lo viejos que eran, en absoluto, se trataba de bares nuevos, pero en su decoración se había trasladado el peculiar gusto de cada dueño, convirtiéndoles en una especie de museo personal de cada uno de ellos, lugares únicos, muy agradables, cercanos…. Nadie nos imaginábamos lo que iba a cambiar nuestras vidas en no más de un año. 

Todos sabíamos que la empresa no iba bien, subsistía a trancas y barrancas, pero la verdad es que llevaba así más de 20 años, desde que el jefe tuviera la genial idea de delegar en un joven recién salido de la universidad y que había tenido la fortuna de haber pegado dos pelotazos seguidos. 

Cegado por la verborrea y falsas promesas, no escuchó los buenos consejos de los viejos guardianes, que lealmente le aconsejaban sobre la prudencia en las inversiones en vez de las locuras a las que estaba conduciendo ese nuevo fichaje, cuyo final no podía ser otro que el que lamentablemente tuvo. Y utilizo este vocablo, el de lamentable, no por el fichaje, que se cubrió bien las espaldas y el bolsillo, sino por la empresa, que fué quien sufrió las consecuencias.

El caso es que nuestra empresa de toda la vida quedó tocada desde entonces, aunque todavía podía sacar pecho, en general su evolución ascendente era innegable y su posición de cara a resultados y provisiones por imprevistos, envidiable. 

Quizás fuera esa la justificación de venderla, recoger beneficios cuanto antes, no fuera que la cosa se torciera y diera al traste con una operación que ante todo el mundo empresarial era redonda. Otra cosa era cómo quedaban sus empleados, los siempre perdedores, esos elementos de la sociedad objeto de todas las miradas impositivas: que si la declaración de la Renta, que si el IBI, que si el impuesto de matriculación, que si de la tasa por obras en un chalet definido como histórico artístico cuando lo único que tiene son años y parches en su estructura, que si ...

Una voz le despertó de sus pensamientos: ¿Os ha quedado claro?.

Respuesta de toda la clase al unísono: ¡Síiiiiiiiii!.

Estaba claro que nadie se había enterado, el mismo coordinador lo sabía, siempre tenía que repetirlo todo, y por las caras de no atención, aburrimiento e incluso de sueño que veía sabía que no le escuchaban, no había solución, siempre pasaba igual, al final se limitaba a dejar la hoja informativa en el tablón de anuncios, de mayor utilidad, puesto que siempre había alguien que lo leía y el boca a boca se ocupaba del resto.

Me juego dos contra uno que vuelve a repetir lo mismo nuevamente desde el principio. Bueno, me da tiempo a poner el encabezamiento de la clase de hoy en mi cuaderno de apuntes: martes, 28 de marzo del 2017 - Psicología y Mediación - Clase 7/9. ¿Tiempo?, buen tiempo, 18ºC, dibujaremos un sol limpio, sin nubes, debajo de la temperatura para decorar un poco el cuaderno, un par de margaritas siempre queda bien, y seguro que me da tiempo para poner hasta un castillo aquí en esta montañita de aquí…. no sé si queda un poco abigarrado, ¿abigarrado he dicho?, no, en absoluto, quizás sobrecargado por el poco espacio, pero para mí tienen toda la conexión del mundo, así que queda descartado el calificativo abigarrado.

Voy a tirar hojas del cuaderno atrás para ver de qué nos habló en la última clase: “mejorando la comunicación interpersonal”. Me gustó, bueno a mí y a todos, es un tema que debiera darse desde la infancia más temprana. Además la profesora es muy competente y sabe manejar a la clase. 

Sin desmerecer a los homónimos varones, creo que las mujeres han desarrollado una habilidad especial, una evolución propia posiblemente como consecuencia de tantos y tantos años de represión. 

No sé a quien oí…, ¿o lo leí?...., ¿cómo era?.... creo que era algo así como que “trabajar con hombres es como jugar a las damas, los movimientos son dos y básicos; las mujeres son como el ajedrez, sus movimientos complejos y en todas las direcciones”.

Esto, además de verdadero, es indiscutible.

¡Anda!, ya se me había olvidado mi momento de inspiración: PLANCH GIM, sólo es ajustar unos cuantos ejercicios de yoga según se plancha, lo más justificado posible tipo de ….

Una voz se iba haciendo hueco dentro de los pensamientos.

¡Oye, despierta!, que si vas a ir a la excursión.

¡Huy disculpa!, ¿qué excursión?, perdona, pero estaba abstraído.





viernes, 3 de marzo de 2017

Propelente repelente



¿Quién dijo que los conjuros, esas frases de magos para alejar males, no existían y que todo era fruto de cuentos para niños?.

Sin ánimo de hacer la competencia a Harry Potter, os animo a utilizar este conjuro tremendamente eficaz.

¿Que no tenéis ganas de levantaros por la mañana porque se te han pegado las sábanas?: coge impulso, pronuncia el conjuro: ¡Propelente repelente! y sal fuera automáticamente de la cama. Observarás que no sólo has salido de la cama sin problema, sino que además una energía especial te envuelve.

¿Que no te aparece desayunar adecuadamente porque te encuentras desganado y todavía adormilado? (obviamente por no haber pronunciado el conjuro del caso anterior): ¡Propelente repelente!, y sin pensarlo más lanzarse a preparar un desayuno como Dios manda. Notarás que incluso está más sabroso que otros días.

¿Que no te apetece ducharte porque notas frío y total ya te duchaste el otro día?, borra tu mente y pronuncia con decisión; ¡Propelente repelente!. Ni te lo pienses, fuera ropa y adentro de la ducha, piensa que tus compañeros se merecen un respeto y debes ahorrarles efluvios corporales de cualquier tipo, ellos te lo agradecerán.

¿Que la oficina se encuentra a media hora de tu domicilio andando y total te pilla el bus ahí al lado?, no dejes que te invada tu otro yo, sí, lo has adivinado, ese otro yo con unos cuantos quilos de más y con una talla de ropa que prefieres no saber: ¡Repelente propelente! y sal zumbando en dirección al trabajo, si tienes la suerte de coger los semáforos en verde llegas antes que el bus.

¿Que durante el camino te encuentras con el carnicero, ese elemento que te pone de una mala hostia impresionante cada vez que compras en su establecimiento?: ¡Propelente repelente!, sonríele con alegría y salúdale, no te importe que te pegue un gruñido, es su manera de saludar a la gente que aprecia, entre la que te encuentras tú, si no te apreciara ya te lo diría de otra forma. Relájate y disfruta de la sensación interna que te ha dejado una vez superado el trance.

Ya has llegado al trabajo, así que para preparar el día, nada más traspasar la frontera entre la calle y el domicilio laboral: ¡Propelente repelente!, suelta unos “buenos días” entusiastas con cualquiera que te encuentres a diestro y siniestro, aunque sea el director general (con mayor motivo en este caso), y olvídate si te devuelven o no el saludo, a tí te sobran, sé generoso.

Las reuniones te ahogan, te aburren, son soporíferas, evasivas, no te preocupes: ¡Propelente repelente!, coge las riendas de la reunión, deja claro los puntos y objetivos del día, y cuanto antes salgas mejor. Las reuniones la mayor parte de las veces son un come tiempo, come morales, come ilusiones, come de todo.

Llegas a tu puesto de trabajo y te encuentras con el correo electrónico saturado, ese expediente delicado del jefe encima del teclado del ordenador con una nota manual: ¡solucionalo hoy sin falta como te parezca mejor, y ya me dirás algo!, PD: te dejo otros cuantos expedientes menores que sé que no te llevarán mucho tiempo: ¡Propelente repelente!. Prioridad y orden, se empieza por uno y no se suelta hasta que se acabe, y por cada expediente resuelto: ¡Propelente repelente!, y ánimo a por el siguiente, te guste o no, de procastrinar nada de nada.

No me alargaré con más momentos especiales del día, que los hay, dejo la solución a vuestro criterio: ¡Propelente repelente!, y como despedida otro caso más.

Que llegas a casa hecho polvo después de una jornada realmente agotadora y lo único que te apetece es tumbarte en el sofá y ver televisión…. ¡Propelente repelente!: quítate la ropa del trabajo, ponte inmediatamente cualquier ropa de deporte acorde al tiempo que haga, cálzate las zapatillas correspondientes y a correr, en media hora ha desaparecido el cansancio, una energía especial te envuelve y piensas que ya que estás corriendo, pues puedes hacer algunos kilómetros más para celebrar este día maravilloso.

La ducha después de correr, la bebida isotónica que casi la bebes de un golpe, la cena maravillosa, esa cena energética que te has preparado, que una vez finalizada te lleva a una buena higiene dental para procurarte un buen descanso nocturno, ayudan un buen libro y una pequeña reflexión mental, antes de darte cuenta estarás profundamente relajado y dormido, tanto tus músculos como tu cerebro se recuperarán, y no sólo eso, sino que se fortalecerán para acometer una nueva jornada de duro trabajo.

¿Que qué significa propelente repelente?, bueno, es una combinación de significados. 

El propelente es el combustible que utilizan los cohetes, y repelente es por el hecho de rechazar o ahuyentar, con lo que la suma de los dos conceptos vendría a ser algo así como decir al elemento distorsionador “lárgate a la velocidad del cohete”, o a tomar vientos, que lo mismo me da. 

Creo que lo habéis pillado.

Sólo como curiosidad os paso este enlace con los conjuros utilizados en Harry Potter: