lunes, 26 de julio de 2010

Cronómetro

El compañero Paco me ha dejado esta semana una especie de reloj cronómetro que es impresionante, te calcula el tiempo total corrido, la distancia total, la media empleada, la velocidad en el último kilómetro, y un largo etcétera que ni tan siquiera recuerdo.
Para mí ha sido como volver a la realidad, porque ahora que me he cronometrado he podido ver que realmente todavía necesito mucha más preparación si quiero presentarme a alguna competición, aunque tengo que dejar bien claro que mi único objeto es divertirme y sentirme bien, y corriendo me siento bien, pero estoy muy lejos de hacer una competición digna, que ya lo sería para mí llegar el último.
Habitualmente he venido corriendo ajustando el recorrido a la hora que era, vamos, que si me ponía a correr a las 9 de la mañana y tenía que estar a las 10 en casa, pues me distribuía para hacer los 45 minutos, pero sin prisas de velocidad ni medias.
Con el cronómetro o relojito en cuestión vas viendo la media y la distancia recorrida, y te das cuenta que la media es horrorosa, en ocasiones hasta 8 minutos el kilómetro, prácticamente como si fuera andando, que la distancia que pensaba que eran de 5 kilómetros es tan sólo de 3, y que si quiero forzar veo que, aunque mi cuerpo aguanta, la sensación que me queda después no es agradable, viene a ser como cuando recibimos un disgusto o una mala noticia, se queda una especie de sensibilidad en el pecho que no es agradable, y aunque me consta que no es nada, pues ando bien de tensión, pulsanciones, y en la prueba de esfuerzo me dieron como válido, el coco siempre anda trabajando y le da más importancia de la que hay.
Creo que mañana correré con el cronómetro en cuestión, pero sin mirarle.
Y para momentos como el que me encuentro creo que es estupenda esta canción, ahí va: