domingo, 17 de junio de 2012

14/JUNIO/2012 GDANSK

Yo también estuve ahí.

Empezamos la mañana pronto, el vuelo charter salía a las 8:00 de la mañana, pero había que estar a las 5:30 en el aeropuerto, es lo que tiene este tipo de viaje organizados, todo hay que hacerlo con tiempo.

Os paso una foto del avión, un Airbus, la primera vez que monto en un aparato de estos, y de verdad que funciona estupendamente, aunque las plazas económicas son igual de estrechas que todas, pero todo se arregla dando unos paseos por los pasillos durante el vuelo.

Serían las 12:00 horas aproximadamente cuando llegamos a Gdansk, en un principio me sorprendió la terminal, observad la foto, pero parece que es una temporal para absorber bien el tráfico aéreo de estas fechas.

A la salida teníamos este grupo que nos hizo unas versiones al estilo polaco de temas propios españoles, y en donde no pudo faltar el famosísimo "que viva España".

Paseo en autobús por la población hasta la hora de la comida, más o menos las 13:30 horas.

La ciudad está patas arriba, más o menos como cuando España entró en la CEE: carreteras en obras, casas rehabilitándose, ...., pero la sensación que deja es muy positiva, de hecho asombra que haya tanto supermercado: Ikea, Media-Markt, Carrefour... ¡todos!, creo que no faltaba uno.

Me gustó reconocer un colegio de San Juan Bautista de La Salle.

La llegada al restaurante fue también una grata sorpresa, me esperaba un restaurante de carretera o de estos en plan comida masificada, ... pero NO, era nada más y nada menos que la Filarmónica de Gdansk, un edificio todo nuevo sobre estructura antigua, muy acogedor.

El saludo en el restaurante fue con cerveza, al principio con el temor de que la cobraran, pero cuando se corrió la voz de que era gratis, fue una auténtica locura, de hecho recuerdo haber visto cambiar los barriles al menos en un par de veces.

La comida exquisita, de primero pusieron una ensalada en plan delicatessen con quesos y yerbas de diversos coloridos y sabores, quizás un poco corto, pero para mí suficiente. De segundo nos dieron pato especiado con repollo al estilo alemán, creo que lo llaman chucrut, buenísimo, según nos podimos enterar hablando con el camarero, que hablaba un inglés envidiable, lo cocinan durante 12 horas, yo, desde luego, arrebañé el plato dejándolo totalmente limpio, y no me dio ni pizca de vergüenza.

El tiempo era agradable, antes estaba nublado, pero justo cuando salimos empezó a llover, no demasiado intensamente, pero si de una forma constante.

Serían las 13:30 cuando salimos de comer, repartiéndonos un dos grupos, uno de ellos, en el que me encontraba, nos embarcamos en un galeón, navegando por todo el canal desde el centro de la ciudad hasta la desembocadura del Vístula y adentrarnos un poco el mar Báltico, explicándonos todo lo que podíamos ver a ambas orillas.

Este tipo de recorridos me encanta, es una forma rápida de tener una idea de la historia del lugar, concretamente se me ha quedado la fábrica de frigoríficos que realmente era una fábrica de armas durante la guerra fría. Ahora estaba destartalada.

Durante el trayecto en el galeón la cerveza también corrió gratis, así que más de uno se puso al día de cerveza. Yo me contuve, y es que no hay nada que más me fastidie que los efectos secundarios de la bebida sobre la próstata, por lo que preferí contenerme.

Finalmente, mientras que el siguiente grupo hacía el recorrido en el galeón, tuvimos un par de horas sueltas para disfrutar del ambiente que había en pleno centro de la ciudad, realmente emocionante. Toda la zona estaba ocupada por ambas hinchadas bebiendo y cantando, y cuando una entonaba un tema, inmediatamente después era la otra quien daba la réplica con el mismo tema, pero castellanizado.

La hinchada irlandesa estaba repartida por grupos a lo largo de toda la plaza, el centro era el paquete de cervezas que habían comprado, y otra bolsa de plástico en donde recogían los restos, algo que me sorprendió realmente.

Los abrazos, chistes y buen rollito en general eran la tónica. Muchos hinchas irlandeses estaban vestidos con la roja, y a la inversa. Todos intercambiaban bufandas, camisetas, pinturas con las banderas de ambos equipos, ..., bueno, me he permitido tomar de Hincha.org este vídeo, pues los vídeos que hice, "todos ellos" y por motivos que ignoro, salieron SIN voz para mi desesperación, un poco para dejar constancia de lo que hablo.



A las 18:30 nos recogieron para llevarnos al campo. Nos explicaron que los accesos al campo estaban sin acabar, y no se podía llegar en coche o autobús, sino andando a lo largo de diversos campos, cruzando una vía férrea que habían cortado temporalmente para la ocasión. En principio un par de kilómetros, pero tardamos más de media hora, así que se me antoja que el recorrido era mayor, y aquí una foto que da una idea de lo que os hablo.



Durante el trayecto íbamos comiendo el bocata que nos habían dado a la salida del autobús, en donde también nos dieron la entrada. El bocata nada del otro mundo, pero creo que nadie dejó nada.

Como todo estaba en obras, más de uno no tuvo paciencia para llevar de la mano los restos del bocata (plásticos, envoltorios, peladura del plátano, ...) hasta el contenedor más cercano, lo cierto es que había muy pocos, y tuvo el feo detalle de dejarlo en un determinado lugar apartado pero a la vista, lo que provocó que más de uno les copiara, creando centros de residuos improvisados.

El campo era impresionante, no sé donde lo leí, pero tiene forma de ámbar, típico de la zona, y si te fijas así es, se asemeja tanto por la forma como por el color a una pieza de ámbar.


Esta es una visión desde el interior. Si os fijáis la hinchada estaba totalmente repartida, no había ninguna separación entre ellas, y no hacía ninguna falta, nuestra relación era realmente fraternal, y eso que no nos conocíamos de nada.



Sólo pongo la siguiente foto de la fiesta de inicio del partido, fue bonito de ver.


¿Y qué decir del partido?, fue una continuación de la fiesta, ampliada con el juego del equipo y los goles. Realmente mágico. Me permito copiar un resumen:




El final fue apoteósico, después de 4 goles y del juego desplegado por la roja, con su dominio aplastante, fue como si todos los irlandeses reconocieran el resultado final, y desde un lado a otro del campo todos cantando este tema, que resultó tremendamente emocionante, una pena que el efectuado por mi cámara no arrastrara el sonido, eran tres minutos gloriosos, pero esta copia es igual de ilustrativa:




De la fiesta inmediatamente posterior al final del partido en las afueras del campo, he podido recuperar este vídeo, que solamente da una idea parcial de la fiesta real que se montó.



Ya de aquí andando nuevamente de retorno hasta los autobuses, que nos llevaron al aeropuerto, esta vez la terminal nueva, ¿adivináis el nombre del aeropuerto???, efectivamente, aeropuerto Lech Walesa, en donde quien más quien menos compró algo para recuerdo.

A las 6:00 ya estábamos nuevamente en Madrid, y a las 8:00 trabajando, con lo que se cerraba el círculo, como si no hubiera pasado nada.

Resumiendo, un día apoteósico e inolvidable.

Ahora me parece mentira, no puedo creerme que esto haya sido sólo hace unos días, es como si todavía estuviera en una nube, o como si hubiera sido un sueño, pero sí, fue real.

¡Yo también estuve allí!.