Este ha sido el tiempo oficial en el que tardé en recorrer la I Media Maratón Ciudad de Salamanca, celebrada este último fin de semana, 04-03-2012, lo que supone una media de 5:26 minutos el kilómetro.
He aquí mi dorsal, no sé cómo hacer para dar la vuelta a la foto, así que lo dejo así tal cual.
Mi enhorabuena a la organización, no se les escapó ni un mínimo detalle, duchas, fisioterapeutas, desfibrilizadores a lo largo de toda la carrera, ambulancias, música en distintos puntos de la carrera, coches de época señalando los puntos kilométricos,... e incluso globeros para marcar distancias.
La carrera tenía un perfil medio, es decir, la salida estaba en un extremo, se iba al otro extremo de la ciudad pasando por el centro histórico y su plaza Mayor, para luego salir pasando por el puente romano, y ya desde ahí subidas y bajadas por todos los barrios periféricos de la ciudad, subidas suaves, pero constantes, a las que afortunadamente estoy entrenado, aunque eso no quita el esfuerzo para subirlas.
Quizás la estrategia que seguimos, tanto mi sobrino como un servidor, no fue la buena, pero creo que a ambos nos resultó superplacentero, y podemos decir que el objetivo se cumplió sobradamente, aunque ambos nos quedamos con la sensación de que podíamos haber hecho bastante más, pues hubo momentos de la carrera, concretamente 4 kilómetros seguidos, en los que estuvimos rozando los 5 minutos el kilómetro, algo que repetimos en los dos últimos, en el momento que vimos kilómetro 19 tanto los pies como la mente, que veía próxima la meta, empezaron a dar de sí el máximo que se podía en ese instante.
Los dos, mi sobrino y yo, sabemos que no somos grandes corredores, así que corremos contra nosotros mismos, y como la motivación es importante, tenemos la mala costumbre de salir siempre los últimos, para ir poco a poco subiendo, que es más divertido que salir a todo trapo para luego ir bajando, y he aquí la prueba en esta foto, en donde ya no quedaba nadie detrás, salvo nosotros, y nos quedaba más remedio que empezar a correr:
El de la camiseta azul de manga corta, visera, medias compresoras y zapatillas naranja destellante, ése soy yo, y el que va al lado de negro, mi sobrino.
Como veis El Corte Inglés siempre anda detrás de todos estos eventos deportivos.
Alto ahí, acabo de darme cuenta de un fallo en la organización de la carrera: no había camiseta de mi talla, la M, y me tuve que conformar con la que había, XL, que casi me vale de camisón.
A pesar de esto y resumiendo, esta carrera me resultó muy reconfortante, lo pasé genial, y de seguro que no será la última vez que la haga, por supuesto con mejor tiempo, no atmosférico, bastante fresquito, aunque afortunadamente no llovió.
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