¿Quién dijo que los conjuros, esas frases de magos para alejar males, no existían y que todo era fruto de cuentos para niños?.
Sin ánimo de hacer la competencia a Harry Potter, os animo a utilizar este conjuro tremendamente eficaz.
¿Que no tenéis ganas de levantaros por la mañana porque se te han pegado las sábanas?: coge impulso, pronuncia el conjuro: ¡Propelente repelente! y sal fuera automáticamente de la cama. Observarás que no sólo has salido de la cama sin problema, sino que además una energía especial te envuelve.
¿Que no te aparece desayunar adecuadamente porque te encuentras desganado y todavía adormilado? (obviamente por no haber pronunciado el conjuro del caso anterior): ¡Propelente repelente!, y sin pensarlo más lanzarse a preparar un desayuno como Dios manda. Notarás que incluso está más sabroso que otros días.
¿Que no te apetece ducharte porque notas frío y total ya te duchaste el otro día?, borra tu mente y pronuncia con decisión; ¡Propelente repelente!. Ni te lo pienses, fuera ropa y adentro de la ducha, piensa que tus compañeros se merecen un respeto y debes ahorrarles efluvios corporales de cualquier tipo, ellos te lo agradecerán.
¿Que la oficina se encuentra a media hora de tu domicilio andando y total te pilla el bus ahí al lado?, no dejes que te invada tu otro yo, sí, lo has adivinado, ese otro yo con unos cuantos quilos de más y con una talla de ropa que prefieres no saber: ¡Repelente propelente! y sal zumbando en dirección al trabajo, si tienes la suerte de coger los semáforos en verde llegas antes que el bus.
¿Que durante el camino te encuentras con el carnicero, ese elemento que te pone de una mala hostia impresionante cada vez que compras en su establecimiento?: ¡Propelente repelente!, sonríele con alegría y salúdale, no te importe que te pegue un gruñido, es su manera de saludar a la gente que aprecia, entre la que te encuentras tú, si no te apreciara ya te lo diría de otra forma. Relájate y disfruta de la sensación interna que te ha dejado una vez superado el trance.
Ya has llegado al trabajo, así que para preparar el día, nada más traspasar la frontera entre la calle y el domicilio laboral: ¡Propelente repelente!, suelta unos “buenos días” entusiastas con cualquiera que te encuentres a diestro y siniestro, aunque sea el director general (con mayor motivo en este caso), y olvídate si te devuelven o no el saludo, a tí te sobran, sé generoso.
Las reuniones te ahogan, te aburren, son soporíferas, evasivas, no te preocupes: ¡Propelente repelente!, coge las riendas de la reunión, deja claro los puntos y objetivos del día, y cuanto antes salgas mejor. Las reuniones la mayor parte de las veces son un come tiempo, come morales, come ilusiones, come de todo.
Llegas a tu puesto de trabajo y te encuentras con el correo electrónico saturado, ese expediente delicado del jefe encima del teclado del ordenador con una nota manual: ¡solucionalo hoy sin falta como te parezca mejor, y ya me dirás algo!, PD: te dejo otros cuantos expedientes menores que sé que no te llevarán mucho tiempo: ¡Propelente repelente!. Prioridad y orden, se empieza por uno y no se suelta hasta que se acabe, y por cada expediente resuelto: ¡Propelente repelente!, y ánimo a por el siguiente, te guste o no, de procastrinar nada de nada.
No me alargaré con más momentos especiales del día, que los hay, dejo la solución a vuestro criterio: ¡Propelente repelente!, y como despedida otro caso más.
Que llegas a casa hecho polvo después de una jornada realmente agotadora y lo único que te apetece es tumbarte en el sofá y ver televisión…. ¡Propelente repelente!: quítate la ropa del trabajo, ponte inmediatamente cualquier ropa de deporte acorde al tiempo que haga, cálzate las zapatillas correspondientes y a correr, en media hora ha desaparecido el cansancio, una energía especial te envuelve y piensas que ya que estás corriendo, pues puedes hacer algunos kilómetros más para celebrar este día maravilloso.
La ducha después de correr, la bebida isotónica que casi la bebes de un golpe, la cena maravillosa, esa cena energética que te has preparado, que una vez finalizada te lleva a una buena higiene dental para procurarte un buen descanso nocturno, ayudan un buen libro y una pequeña reflexión mental, antes de darte cuenta estarás profundamente relajado y dormido, tanto tus músculos como tu cerebro se recuperarán, y no sólo eso, sino que se fortalecerán para acometer una nueva jornada de duro trabajo.
¿Que qué significa propelente repelente?, bueno, es una combinación de significados.
El propelente es el combustible que utilizan los cohetes, y repelente es por el hecho de rechazar o ahuyentar, con lo que la suma de los dos conceptos vendría a ser algo así como decir al elemento distorsionador “lárgate a la velocidad del cohete”, o a tomar vientos, que lo mismo me da.
Creo que lo habéis pillado.
Sólo como curiosidad os paso este enlace con los conjuros utilizados en Harry Potter:
Sólo como curiosidad os paso este enlace con los conjuros utilizados en Harry Potter: