miércoles, 7 de junio de 2017

Derecho natural - Relato de un no relato



Como digo en el epígrafe, esta vez no se trata de ningún relato, es un breve comentario sobre  la última novela que ha caído en mis manos, y que me ha resultado verdaderamente grata de leer.

La novela en cuestión ha salido recientemente, marzo/2017, y está escrita por Ignacio Martínez de Pisón, con un montón de novelas en su haber, la última, o más bien la anterior a la presente, del 2014: “La buena reputación”.

Se trata de un escritor joven, 1960, natural de Zaragoza, y al igual que otra mucha gente,  su familia tuvo que emigrar a otras zonas con mayor índice de trabajo, concretamente a Barcelona, donde reside prácticamente desde entonces. 

Y esto me lleva a dos puntos calientes: 

Uno: el de los residentes en Barcelona y por extensión al resto de la región, ¿son realmente tantos como dicen que son?, yo particularmente considero que la gran mayoría son extremeños, andaluces o procedentes de otras regiones, aunque en menor número. Parece como que se avergonzaran de sus orígenes y trataran de camuflarlos, cuando deberían enorgullecerse y conservar sus costumbres, su idiosincrasia particular.

Dos: industrialización. ¿Por qué está centrada en cuatro núcleos en España y no diversificada estratégicamente?.

Es obvio que si en Castilla-León tenemos cada año menos población es porque en su momento nuestros jóvenes tuvieron que emigrar por falta de trabajo, consecuencia de llevar la industria a esos núcleos, y todo ello por ese afán del gobierno por agradar a una parte de la población española en detrimento del resto, porque esto es igual que los vasos comunicantes, en lo que no me voy a meter ahora.

Antes de volver al tema principal, dejo este enlace a un artículo del periódico El Norte de Castilla de fecha 05-11-2016, titulado "las zancadillas que sufrió Renault",  referido a las barreras que se le puso hasta que por fin pudo ubicarse en Valladolid. Y esto no es más que una muestra de la realidad.

Está claro que los españoles no seremos iguales mientras uno tenga menos oportunidades que otro y por tanto se vea obligado a desatender su tierra, abandonar a su gente y emigrar.

Y volviendo a la novela.

Como decía antes, he pasado un buen rato leyendo esta novela; por simplificar diré que viene a ser una especie de Cuéntame, esa serie de TVE1, con otros protagonistas, diría más creibles, gente con otras particularidades, en el mismo momento político, pero en un barrio diferente, una ciudad diferente y hasta una Comunidad diferente.

Casi podríamos calificar la novela como de "familiar" o "generacional", en donde el hijo mayor de la familia nos va contando todos los entresijos esta familia tan particular, sus penas y también esos momentos de felicidad que sin duda tuvieron, de tal forma que es fácil identificarse con ellos, reconocernos nosotros mismos de alguna manera, y más en el caso de ser coetáneo del momento en donde se sitúa la acción, pues el trasfondo histórico es importante, que digamos centra el hilo argumental. Igualito que en Cuentamé.

Y para finalizar, ¿no creéis que sería un acierto que los micro ondas, además de las opciones que tienen para calentar o descongelar, tuvieran una opción para enfriar los platos demasiado calientes?.







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