Hoy domingo me he levantado tarde, tenía previsto levantarme a las 8:30 pero me di media vuelta en la cama y no me levanté hasta una hora más tarde. Serían las 10:00 horas cuando salí, no demasiado abrigado a pesar de que la temperatura era un poco fresca (0 grados), pero afortunadamente con Sol.
¿Cómo puede ser posible que. a pesar del sufrimiento por levantarse pronto, por aguantar el frío, por el esfuerzo de la carrera..., todavía nos guste el correr???.
No me paro a pensar, simplemente lo hago, pero la capacidad de sufrimiento, la capacidad de sacrificio que he desarrollado desde que empecé a correr me sorprende.
Esta capacidad de sacrificio me ha cambiado el carácter por completo, para mí a mejor, pues la verdad es que no entiendo como podía ser como era antes, y de seguro que me hubiera ido mejor si hubiera desarrollado esta capacidad que tengo actualmente, que influye en mi propio interior.
Nada es gratis, y todo lo que no hagas por tí mismo nadie lo puede hacer por ti, y por eso es conveniente estar preparado a todos los niveles, y para estar preparado no queda más remedio que esforzarse y sufrir, como en una carrera.
Curiosa la distancia recorrida hoy sin haberlo planeado: 11 kilómetros con 111 metros, la media un poco floja, tan sólo 5:32 minutos kilómetro, pero lo cierto es que no forcé, la media de pulsaciones fueron de 132.
Si no habéis empezado aún a correr, probadlo poco a poco, sin prisas, sed constantes, y luego me decís si valió o no la pena.
Con esto de la crisis no hacía otra cosa que pensar en el famoso tema de Supertramp, pero como creo que es un poco manido me decidí por este otro, que para mí es una pequeña delicatessen, incluida en el disco Indelibly Stamped, del año 1976. Recuerdo que me gustó por su música, que veía salía un poco del entorno general de los grupos de la época, e impresionó por la carátula, un pecho de mujer desnudo tatuado en pecho y brazos.
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